Colorea las células ovaladas y lisas en forma de “dona” (glóbulos rojos): transportan oxígeno y devuelven dióxido de carbono; luego colorea las células grandes y abultadas en forma de seta (glóbulos blancos): combaten los gérmenes; finalmente, colorea las diminutas y puntiagudas formas de estrella (plaquetas): ayudan a detener el sangrado.